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Breve Historia de la Guitarra
Sus
orígenes no son muy claros, numerosos instrumentos del mismo tipo
eran utilizados en la antigüedad, se han descubierto
representaciones en bajorrelieves asirios e hititas que se remontan
a 1000 años antes de nuestra era. No obstante, el nombre de guitarra
provendría de instrumentos sin mango (kettarah) y esto ha dado lugar
a suponer que la guitarra deriva de las cítaras griegas y romanas, a
las cuales se les habría adjuntado un mango al comienzo de nuestra
era.
Sea
como sea desde los siglos XI o XII existen dos tipos de "guitarres"
o " guiternes": la morisca de forma ovalada emparentada con la
mondora (siglos XIV-XVIII) y con la familia de las laúdes, así como
con la mandolina; la latina (guitarra latina) de fondo plano, como
la guitarra actual con lados y perfiles que unen la tapa con el
fondo. La primera irá a favor de origen oriental (una especie de
laúd asirio, pasando por Persia y Arabia, habría conquistado España
sobre la dominación árabe); la segunda, a favor de un origen
greco-latino. Uno y otro tipo están representados en las miniaturas
de las Cantigas de Santa María de Alfonso X el sabio (1270). En el
siglo XIV, Macheau y Eustache Deschamps citan la "guiterna" sin
precisar el tipo, pero parece que se trata de la guitarra "latina"
pues su hermana morisca había derivado en la "mandora".
En
siglo XVI aparece una literatura muy rica cuya gran producción se
centra en España. En esta época aparece una guitarra de cinco cuerdas
cuya aportación se debe al poeta y músico andaluz Vicente Martínez
Espinel, nacido en Ronda (Málaga) en el año 1550.
El
portugués Nicolás Doici de Velasco, publicó, en el año 1630 su Nuevo
método por cifra para tañer guitarra de cinco cuerdas, el más
antiguo de cuantos se conocen, y en el cual se da un mensaje
extraordinario: " En Francia, Italia y demás países, a la guitarra
se le llama española desde que Espinel puso la quinta cuerda,
quedando tan perfecta como el laúd, al arpa, la tiorba y el
clavicordio y aún más abundante que éstos ".
La
guitarra adquirió gran importancia debido a la aportación de Gaspar
Sanz, (1640-1710) compositor aragonés que gracias a su obra"
Instrucción de música sobre la guitarra española" supuso un gran
aporte a la guitarra barroca.
El
siglo XVIII trajo consigo gran evolución en la guitarra. Tal vez la
modificación más trascendente fue con la aparición de la sexta
cuerda.
En
el año 1760, fraile Miguel García, conocido como el padre Basilio,
presentó por vez primera una guitarra de seis cuerdas, siendo éste
el primer músico en escribir música para guitarra en notación
musical moderna.
Como consecuencia del enriquecimiento musical que adquirió la
guitarra de seis cuerdas, al final del siglo XVIII aparecieron
grandes concertistas en el arte de tañer la guitarra como: Fernando
Carulli (1770-1849), gran clásico de la guitarra, que compuso más de
trescientas obras y escribió un tratado de armonía, publicado en el
año 1825. Dionisio Aguado (1778-1849) gran estudioso de la
digitación, nació en Madrid y fue discípulo del padre Basilio; su
método aún está en vigor.
Fernando Sor (1778-1839) catalán, dio prestigio universal a la
guitarra; se le llamaba el "Beethoven" del instrumento.
Francisco Tárrega (1854-1909) nació en Castellón. Demostró por
primera vez todas las posibilidades musicales de la guitarra, sus
composiciones son de una armonización magnífica y movió a los
músicos más importantes a componer para guitarra. Los conocimientos
que Tárrega extrajo de la guitarra fueron recogidos y ampliados por
el más ilustre maestro de nuestros tiempos Andrés Segovia,
(1893-1987)que nació en Linares (Jaén), con su gran talento y amor a
la guitarra, llevó la guitarra a todos los conservatorios del mundo
y las grandes salas de conciertos.
En
el siglo XIX pese a la gran evolución que experimentó la guitarra
respecto a su construcción, su aspecto musical quedó afectado por la
crisis ocasionada por la aparición del piano, instrumento que se
tomó como patrón y entonces rara vez se le veía donde hubiera música
seria y tocar la guitarra quedó relegado a una actividad de
pasatiempo. Desde estos tiempos en que el lugar más frecuente de ver
una guitarra era la taberna hasta nuestros días observamos como la
evolución ha sido asombrosa y ha hecho de la guitarra un instrumento
imprescindible en el arte flamenco: acompañamiento al cante, al
baile y como instrumento solista para el concierto.
A
finales del siglo XX se encuentran nombres como, Paco de Lucia,
Manolo de Sanlúcar, Manuel Cano, Juan Manuel Cañizares etc...
guitarristas que han hecho que este instrumento sea conocido a nivel
popular en todo el mundo.
Partes de la guitarra
La tapa armónica es, sin duda
alguna, la parte principal de la guitarra, las maderas obligadas son
pino abeto o cedro del Canadá. Es importante observar que las vetas
estén totalmente rectas y que la distancia entre ellas sea lo más
estrecha posible; hasta 2 mm de anchura podemos admitir en maderas
de primera clase, en la periferia de la tapa lógicamente la anchura
es mayor que en el centro, debido a la constitución de la madera.
Debemos observar también con
detenimiento la perpendicularidad de las vetas respecto al plano de
la caja armónica , detalle que comprobaremos por la boca central.
El mástil se observará
detenidamente la altura de las cuerdas respecto al diapasón, en el
traste 12. Con una gran altura de las cuerdas ( 10 mm) se podrán
realizar sonidos de mayor intensidad, pero se tendrá más imprecisión
al tocar y la afinación será más imperfecta. Lo recomendable para
una guitarra clásica de concierto es de 4 1/2 mm
para la 6ª cuerda y 3 mm
para la 1ª cuerda, tomando esta medida entre el lomo del traste 12 y
la parte inferior de la
cuerda estando la guitarra
afinada.. Los flamencos usan la menor altura y los clásicos la
mayor, aunque entre los intérpretes no hay unanimidad de criterios
en este sentido.
Caja de Resonancia. La caja
de resonancia, o cuerpo de la guitarra, está formada por dos tapas
exactamente iguales en cuanto a forma, y por dos tiras que siguiendo
el contorno de las tapas, se cierran por ambos extremos, con lo cual
forman un volumen donde se amplifican los tenues sonidos que emiten
las cuerdas al vibrar.
El puente. El puente , pieza
de madera adherida íntimamente a la tapa armónica está situado en el
tercio inferior de la tapa aproximadamente. La misión del puente es
sujetar las cuerdas y transmitir sus vibraciones a la tapa. Por tal
razón sería deseable que puente y tapa fuesen una misma pieza, para
ante la complejidad , se une mediante un buen adhesivo, rígido y
resistente. Para la construcción de puente se utiliza madera de
palosanto , de gran resistencia y belleza . Los seis agujeritos que
presenta el puente para soporte de las cuerdas fueron ideados por
Dionisio Aguado en el año 1824.
El fondo. El fondo es igual
que la tapa armónica. Su misión como parte de la caja de resonancia,
estriba en contener el volumen de aire y recibir el choque de las
ondas sonoras, para reflectarlo hacia fuera. La elección de las
maderas para la construcción del fondo no obedece a exigencias
técnicas de sonoridad, sino más bien dirigida hacia la mayor
ornamentación del instrumento, y por lo tanto, se exigen maderas de
gran belleza, como el palosanto, jacaranda, caracolillo o ciprés.
El mástil y el diapasón. El
mástil es el mago de la guitarra. Requiere una madera de gran
estabilidad dimensional, de baja densidad para que pese poco. Estos
requisitos los cumple con gran generosidad la madera de cedro
centroamericano (Cedro de Honduras). El diapasón exige una madera
muy dura, pues el golpear de los dedos y el roce constante de las
cuerdas acaban por producir huellas relativamente profundas. Ninguna
madera cumple mejor estas condiciones que el ébano de Guinea
(llamado ébano carbonero, por su aspecto mate)
La cabeza. La cabeza se
construye en cedro centroamericano, como continuación del mástil se
une a éste con adhesivos muy resistentes. En esta parte de la
guitarra es el soporte del clavijero, y éste, a su vez de las
cuerdas. La terminación de la cabeza brinda al constructor el lugar
donde expresar su sello propio.
El peso de una guitarra está
en función de la clase de maderas usadas en su construcción . Si
partimos de guitarras de cierto nivel con las mismas medidas la
oscilación del peso puede ser entre 1,150 y 1,750 Kg. siendo
ligeramente más pesada la clásica que la flamenca debido a la mayor
densidad del palosanto respecto al ciprés. Se ha comprobado , trás
pesar muchas guitarras, que no se puede mantener la creencia por
parte de muchos "entendidos" de que las buenas guitarras son las que
menos pesan . No existe una relación directa entre el peso y el
sonido.
El sonido en una guitarra de
concierto será limpio en todas las cuerdas y en todos los trastes
.Los sonidos durarán el mayor tiempo posible, pues una guitarra en
que el sonido se "apague" rápidamente no puede ser de calidad , este
punto va íntimamente ligado con la intensidad de sonido, que es el
factor más importante.

Partes de la guitarra eléctrica
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Partes de la guitarra española o clásica
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Partes de la guitarra clásica y eléctrica
- Clavijero
- Cejilla (también cejuela o puente superior)
- Clavija
- Trastes
- Tensor del mástil
- Marcadores de posición
- Diapasón
- Cuello
- Caja (clásica) o cuerpo (eléctrica)
- Pastillas o micrófonos
- Perillas o controles de volumen y tono
- Puente
- Protector o golpeador
- Tapa
- Tapa armónica
- Aro
- Roseta
- Oído o boca
- Cuerdas
- Mástil
Algunas guitarras poseen más de un diapasón
(máximo conocido 5 mástiles) o sobrepasan las 7 cuerdas.
Afinación
Las cuerdas de la guitarra se nombran de abajo
hacia arriba —desde las más agudas a las más graves— con números
ordinales: primera cuerda o cuerda prima, segunda cuerda, tercera
cuerda, etc. También se las conoce con el nombre de su nota de
afinación —como se hace también en los violines, violas,
violonchelos y contrabajos—: la cuerda mi4 —la
primera cuerda—, la cuerda si3 —la segunda—,
sol3 —la tercera—, re3 —la cuarta—,
la2 —la quinta— y mi2 —la sexta—
siendo el do4 la nota central de un piano. En
algunas obras el compositor pide al guitarrista que baje dos
semitonos, o un tono, la sexta cuerda —desde el mi2
al re2—.
En las partituras las cuerdas se nombran con
números romanos: I, II, III, IV, V y VI. Las obras para guitarra se
escriben en
clave de sol,
transpuestas una octava más aguda como si la guitarra fuera un
instrumento más agudo: el mi4 de la primera cuerda
al aire se escribe como si fuera un mi5 —el mi del
cuarto espacio del pentagrama con clave de sol, contado de abajo
hacia arriba—.
A las tres cuerdas más graves —la cuarta, quinta y
sexta cuerda y, particularmente, a esta última— se las llama
"bordonas", mientras que "bordonear" es la ejecución de un bajo
acompañante de una obra de música.
También se cambian las tonalidades de las cuerdas
poniendo una
cejilla que se sitúa un traste más alto por cada semitono que se
quiera aumentar. Por ejemplo si se coloca una cejilla en el primer
traste la afinación sería la siguiente: Fa4,
la#3, re#3, sol#3,
Do2 y Fa2 "por que las notas Mi
y Si No Tienen sostenidos"
La guitarra de diez cuerdas es como la suma de una
guitarra común de seis cuerdas y un contrabajo —afinado normalmente:
sol2, re2, la1
y mi1—.
Conservación de la Guitarra
La guitarra, como
instrumento delicado que es, ha de cuidarse de manera esmerada, y
siempre que no se esté tocando, deberá esta guardada en su estuche,
que será de constitución rígida a fin de resguardarla de los
eventuales golpes; las fundas de lona no protegen casi nada.
La humedad o sequedad
extremas son peligrosas, así como el paso rápido de humedad a
sequedad y viceversa, pueden ocasionar rajas en la madera por muy
curada que esté.
Nunca deben colgarse en la
pared, ya que éstas suelen captar y transmitir la humedad. Si la
humedad fuera excesiva podría ablandar las colas, llegando a
producir despegaduras en el instrumento. La madera es Higroscópica,
o sea que adquiere en su interior humedad o la despide de acuerdo con
el ambiente que la rodea. Es recomendable mantener el instrumento
entre el 65 y el 80 % de humedad relativa del aire.
Cuando la guitarra deba
viajar en avión, en la bodega de equipajes, hay que aflojar
completamente las cuerdas. Nunca se deben colocar en los maleteros
de los coches, ya que expuestos al sol pueden alcanzar temperaturas
de 75% y la guitarra sufrir daños irreparables.
Una raja no tiene
importancia si se recurre pronto a un buen reparador de
instrumentos, y si ésta se produce en la tapa y cerca del puente es
aconsejable aflojar las cuerdas.
Nunca debería abandonarse
una guitarra encima de muebles o sillas y jamás ponerla cerca de un
foco que expida calor. Es obvio que hay que evitar los golpes y los
roces, porque una guitarra vieja si se conserva en estado impecable
posee gran valor ya que la sonoridad aumenta con el paso del tiempo.
Es conveniente mantener las
guitarras afinadas siempre en el mismo tono y, en caso de desear
cambiar las cuerdas , no quitar las viejas de una vez, sino cambiar
una afinarla con las demás, y así proceder de una en una con las
restantes; este tiene por objeto que el puente y la tapa no pierdan
ni por un momento la tensión a que están acostumbrados, lo que
produciría una disminución en el sonido que tardaría algún tiempo en
recuperar.
Para la limpieza de la
guitarra no se usará alcohol, por ser éste disolvente de algunos
barnices, sino que se empleará cualquier producto de los utilizados
para la limpieza de muebles o con un trapo ligeramente húmedo en
agua. Sobre las cuerdas. En las cuerdas de nylon, las cuartas,
quintas y sextas, entorchadas, pueden perder gran parte de su
sonoridad a causa del sudor de las manos, lo que desmerece mucho el
sonido de una buena guitarra; cuando esto ocurre, se les puede
devolver a su primitiva sonoridad aflojándolas completamente y
volviendo de nuevo a tensarlas y si esto no es suficiente, se les
puede lavar con jabón, cuidando de no frotarlas para que no se
afloje el entorchado, y no volviéndolas a colocar en la guitarra
hasta que estén bien secas.
Cuando las cuerdas cecean al
pulsarlas al aire, es debido a que las ranuras del hueso de la
cabeza se han ahondado por desgaste; esto se corrige fácilmente
colocando debajo de esta cejilla una tira de cartulina delgada o
papel algo grueso, que generalmente basta para compensar la pérdida
de altura sobre el primer traste.
Por último decir que en los
viajes por avión, si el instrumento ha de ir en la cabina de
equipaje, es necesario aflojar completamente las cuerdas.

El Futuro de la Guitarra Con la Guitarra eléctrica es difícil atreverse a profetizar,
porque las herramientas utilizadas se crearon para otros fines, y
las nuevas tecnologías nos sorprenden día a día. La era digital nos
ha traído la emulación de amplis y de los efectos antiguos.
Cualquier preadolescente tiene en su mano, por lo que cuesta un
regalo de navidad, infinitos sonidos legendarios y quizá lo básico
se esté olvidando en aras de una falsa sensación de seguridad de que
“todo se conoce”.
Ahora se han inventado las
guitarras digitales, que incluso Gibson, siempre acusada de no
perseverar en la investigación, ha adoptado para su línea de
producción. Estas innovaciones colisionan con la carencia de
creatividad musical, pues ya desde hace 30 años la industria
discográfica acude al fenómeno “revival” como medio de mantener los
niveles de beneficios. ¿Hemos dicho industria discográfica?. Hasta
el disco está en vías de extinción. Mejor dejar aquí cualquier
cábala, pues sólo pensar en la incertidumbre donde nos encontramos
produce cierto desasosiego.
Lo cierto es que hay al menos dos
líneas de producción, la que intenta revivir diseños y sonidos del
pasado y la que intenta seguir indagando y creando nuevos modelos. Y
entre medias, cada fabricante intenta seguir produciendo sus
creaciones.
Como siempre, es el público quien
tiene o tendrá la respuesta, pero hay que admitir que la libertad de
decisión está muy condicionada con las campañas publicitarias y el
marketing de las grandes firmas. Así, es muy difícil vencer ciertas
rutinas equivocadas basadas en el conocimiento proporcionado por los
medios y por las propias fábricas. El fenómeno del “endorsement” y
otras técnicas de marketing consiguen que en el ranking de
prestigio muchos puestos no se correspondan con la calidad real de
la marca o del instrumento.
Con respecto a la Guitarra
Clásica, en las últimas décadas el aporte académico de grandes
maestros han contribuido significativamente al gran desarrollo
técnico del instrumento extrayendo todas sus posibilidades tímbricas
y sonoras, han surgido grandes compositores modernos, y un
inmensurable número de intérpretes de todas las nacionalidades.
El repertorio del siglo XX ha
introducido nuevas técnicas y sonoridades a veces derivadas de la
música folclórica, el flamenco y el jazz. Actualmente, la guitarra
es sin duda uno de los instrumentos que más se estudia en todo el
mundo, pero también no es menos cierto que continúa siendo el gran
desconocido para un número importante de personas, algunos músicos
ven en la guitarra, un instrumento menor, entre otras
razones por su bajo volumen comparado con otros de la misma familia y que
por lo tanto, no permite por ejemplo, su incorporación a la Orquesta
en igualdad de condiciones. Esa es la asignatura pendiente y que excelentes luthiers
e intérpretes investigan y que seguramente encontrarán algún día la
respuesta a esta demanda, concluyendo quizás así la propia evolución
de la Guitarra.
Curiosidades sobre la guitarra
·
La obra Tres Libros de Música en Cifras para
Vihuela, publicada en Sevilla en 1546, de Alonso Mudarra (1510 ?
- 1580) es el primer libro que contiene música para guitarra
(guitarra de cuatro órdenes).
· Las cuerdas de Nylon aparecen en 1946, para
reemplazar a las cuerdas de tripa.
· Antonio Stradivarius (1644 - 1737), el célebre
luthier de Cremona no sólo confeccionó violines, también hizo arpas,
cítaras y guitarras. Hoy en día sobreviven dos guitarras de él.
· Los trastes de la mayoría de los instrumentos
predecesores a la guitarra estaban fabricados de tripa y eran
amarrados al mástil a lo largo del diapasón.
· Luis XIV, rey de Francia, tocaba la guitarra que
era su instrumento favorito.
· El compositor y guitarrista italiano Francisco
Corbetta (1615 - 1681) fue uno de los primeros en escribir suites
barrocas. Estas suites consistían de una allmanda, corrente y
sarabanda; aunque, sin embargo, no las denominó "Suites", las
agrupaba y aclaraba que debían ser tocadas juntas.
· El padre Basilio, fray Miguel García, fue el
primer músico en escribir música para guitarra en la notación
musical moderna, alrededor de 1760.
· El luthier Antonio Torres Jurado (1817 - 1892)
es el responsable de desarrollar la guitarra moderna, tal como la
conocemos en nuestros tiempos.
· El guitarrista y compositor español Dionisio
Aguado (1784 -1849) fue quien introdujo el uso de un banquillo donde
se apoya el pie izquierdo para soportar al instrumento cuando se
toca en posición sentada.
· Se cree que el guitarrista ruso
Simeón N.
Aksenow (1773 - 1853) fue el que descubrió los sonidos armónicos en
la guitarra.
· "Diferencias sobre Guárdame las Vacas" (1538),
de Luis de Narváez (1510 - 1555), contenida en: Los seys libros
del Delphin de música es el primer ejemplo de música impresa con
tema y variaciones.
· Niccolò Paganini (1782-1840) escribió más de 200
obras que involucran a la guitarra; escribió casi la misma cantidad
de piezas para violín.· El nombre completo de Carulli (1792 - 1853),
compositor y guitarrista italiano, era: Ferdinando Maria Meinrado
Francesco Pascale Rosario Carulli.
· El General San Martín, fue alumno de Fernando
Sor.
· Johann Sebastián Bach (1685 - 1750), nos legó 7
obras para laúd, entre ellas 4 Suites para Laúd Solo, que hoy en día
son tocadas por grandes guitarristas.
· El gran compositor del famoso concierto de
Aranjuez, Joaquín Rodrigo, era ciego desde los 3 años a causa de una
epidemia de difteria.
· El gran Concierto de Aranjuez para guitarra y
orquesta, estrenado en 1940 por el guitarrista Regino Sainz de la
Maza, es la obra clásica más vendida por las tiendas discográficas
en el siglo XX y a la cual se han hecho más adaptaciones y arreglos
para ser interpretado en instrumentos como arpa e incluso en estilo
pop y jazz. Sin embargo, no cabe la menor duda que el concierto es
bello tal como lo concibió su autor.
· La palabra fuga aparece por primera vez
en un libro de música práctica: Libro de música de vihuela
intitulado Silva de Sirenas (Valladolid, 1547), del vihuelista
español Enríquez Valderrábano (1500 - 1557?).
· Heitor Villa-Lobos (1887 - 1959), además de ser
un brillante compositor para guitarra del siglo XX, fue el
compositor más prolífico de todos los tiempos. Su producción musical
se compara en número a la obra de Lope de Vega en literatura.
· Franz Schubert (1797 - 1828) componía en una
guitarra ya que era tan pobre que no podía disponer de un piano.
· Grandes compositores como Carl María Von Weber
(1786 - 1826), Gioacchino Rossini (1792 - 1868), Héctor Berlioz
(1803 - 1869), Richard Wagner (1813 - 1883), Giuseppe Verdi (1813 -
1901), tocaron y compusieron música para guitarra.
· Las transcripciones de Tárrega y la dedicación
de Andrés Segovia y Miguel Llobet a la guitarra suscitaron a grandes
compositores a componer para guitarra; compositores como: Mario
Catelnuovo-Tedesco, Manuel de Falla, Joaquín Turina, Manuel Ponce,
Heitor Villa-Lobos, Federico Moreno Torroba, Juan Manén, Alfredo
Casella, Albert Roussel, Alfonso Broqua y otros.
· Isaac Albéniz al escuchar sus propias
composiciones transcritas en guitarra por Tárrega, decía que eran
superiores a las versiones de él para piano.
· Agustín Barrios (1885 - 1944) fue el primer
guitarrista en grabar música para guitarra de forma comercial en
discos de 78 r.p.m. el año 1909.
· La popular melodía Romance Anónimo o
Romance d'Amor también conocida como Jeux Interdits que
siempre se la asocia con España, no es española ni escrita por
ningún compositor español. Es una antigua canción popular ucraniana.
· El compositor francés Charles Doisy escribió
nada más y nada menos que 50 variaciones para guitarra sobre el tema
Folies d'Espagne; también Fernando Sor, Mauro Guiliani,
Manuel Ponce y Gaspar Sanz escribieron variaciones sobre este tema
para guitarra. Parece que este tema ha interesado a muchos
compositores, a pesar que consista de sólo 5 notas; otros
compositores como Frescobaldi, Corelli, Vivaldi, Domenico Scarlatti,
Bach, Gretry, Cherubini, Liszt y Rachmaninoff también escribieron
variaciones sobre este tema.
· El guitarrista Francisco Guerau en su libro
Poema harmónico compuesto de varias cifres por el temple de la
Guitarra Española, publicado en 1694, tiene instrucciones de
como utilizar la barra con el dedo índice de la mano izquierda.
· Agustín Barrios fue el primer guitarrista en
incluir en sus conciertos, una transcripción de una Suite para Laúd
de Bach.
· La primera guitarra de Fernando Sor la construyó
el luthier Juan Matabosch, que trabajó en Barcelona, España.
· El compositor ruso Andrés O. Sichra (1772 -
1861) realizó 75 composiciones para una guitarra de 7 cuerdas.
· Durante el desarrollo de nuestro sistema de
notación musical, algunos pueblos utilizaron primeramente letras del
alfabeto para designar la altura de las notas, sin embargo no
permitían una claridad visual para el ejecutante. En otras épocas se
utilizaron signos llamados "Neumas", que en griego significa ademán
o señal, formados por puntos, comas, acentos, rayas, etc. Estos
signos a pesar de ser más gráficos que las letras del alfabeto (se
ven las subidas y bajadas de la melodía), no permitían determinar si
la subida abarcaba dos, trés, cuatro o más tonos. En la Edad Media,
estos Neumas sirvieron más como una ayuda a la memoria, y el
ejecutante debía conocer el canto, de ahí que se denominaron "usus".
Las dificultades empezaron a desaparecer con los primeros intentos
de fijar alturas por medio de líneas horizontales.
-
Hucbaldo (840 - 930? d.C), monje del
monasterio de San Amando, de Tournay, propone trazar líneas para
aclarar la escritura musical. En sus libros se observan dos líneas
que marcaban una distancia de una quinta (cinco tonos), una era la
nota fa, la otra la nota do. Para hacerlo más claro, Hucbaldo les
da distintos colores: rojo y amarillo.
· El monje Guido de Arezzo, (Arezzo (Toscana) 995
- Avellano 1050), la figura central de la música medieval,
perfeccionó la escritura musical con la implementación definitiva de
líneas horizontales que fijaron alturas de sonido, cercano a nuestro
sistema actual. Finalmente después de ensayar varios sistemas de
líneas horizontales se impuso el "pentagrama" del griego: cinco
líneas.
· Guido de Arezzo es también el responsable de los
nombres de las notas. En la Edad Media las notas se denominaban por
medio del alfabeto: A, B, C, D, E, F, G. Por aquellos días solía
cantarse un himno a San Juan que tenía la particularidad de que cada
frase musical empezaba con una nota superior a la que antecedía.
Entonces Guido tuvo la idea de emplear las primeras sílabas de cada
frase para identificar las notas que con ellas se entonaban. El
texto latino de este himno rezaba así:
UT queant
laxis
REsonare fibris
MIra gestorum
FAmuli tuorum
SOLve polluti
LAbii reatum,
Sancte Joannes.
Arezzo denominó a este sistema de entonación "solmización",
y más tarde, "solfeo". Usaba este sistema para la enseñanza de la
música y prontamente adquirió gran popularidad y el Papa ordenó su
introducción inmediata a la Iglesia. Pronto fue sustituido UT
por Do, pues esta sílaba, por terminar en vocal, se adaptaba mejor
al canto. Mucho más tarde fue "descubierta" la nota siete y recibió
el nombre (de fantasía) de si (de Sancte Ioannes). Los países donde no llegaron los
músicos latinos siguieron con el antiguo sistema de las letras del
alfabeto, tal es el caso de Inglaterra, Alemania, los países
escandinavos, Norteamérica y otros más.
· Pronto surgió la necesidad de fijar la duración
de las notas gráficamente. Esto comienza en el siglo XII y se limita
durante unos doscientos años a pocos valores: máxima, longa, brevis
y semibrevis. En el siglo XIV ya no bastaban estos signos y se
introdujeron dos valores más: mínima y semimínima. Hacia mediados
del siglo XV los signos cambiaron de color: las notas largas se
escribieron blancas, las notas cortas quedaron negras. Durante la
evolución de muchos siglos desaparecen la máxima, la longa, la
brevis. La semibrevis se convierte en la "redonda", la mínima a la
"blanca", la semimínima a la "negra", la fusa a la "corchea", etc.
· El metrónomo fue inventado por el mecánico
holandés Dietrich Winkel y perfeccionado por el constructor de
instrumentos Johann Mälzl. De ahí que el término M.M. utilizado en
la escritura musical significa "Metrónomo de Mälzl" que fue
patentado en 1816.
Gustavo Russo
agradece a Wikipedia.org, Clubguitarra, Guitarra. artelinkado
, la guitarra.net, enciclopedia biblos y Encarta, por la información
facilitada.
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